notas
El presente del Payaso de Hospital 🔴
por María Marta Bianco

Dirección General de Puenteclown

"Los hospitales ya no son lo que eran" reza el epígrafe de una foto publicada en nuestro Facebook hace un tiempo. Alli aparece el equipo de Payasos de nuestra agrupación en el Hospital Parmenio Piñero en el barrio de Flores. En ella , se muestran dos médicos del Hospital, mezclados entre los estrafalarios personajes, en donde excepto por la nariz, es difícil reconocer a tal o a cuál. Salpicón de colores y alegría.

Los clowns han llegado a casi todos los hospitales públicos de nuestro país ejerciendo su labor artistica-asistencial.

Expresiones de un movimiento global, los grupos locales presentan una clara identidad particular.

Hay quienes ponen el acento en una rigurosa formación artística, otros integran lo artístico a una formación para operar en contextos vulnerables, otros presos de la espontaneidad y la cultura fast food salen al ruedo con mínimas herramientas y no por ello una férrea voluntad de hacer algo por los demás.

El 13 de Mayo del año 2015 se vota la ley del Payaso de Hospital (14.726) en la legislatura de la provincia de Buenos Aires que legitima su labor en las salas de pediatría de los hospitales públicos del conurbano.

Algunos medios de comunicación transmitieron noticias tales como, " Los Payasos se sumarán ahora como empleados públicos", como titulara el gran diario argentino, una nota de Fabián Debesa en Agosto del 2015.

Una explosión de expresiones desacertadas, tales como llamar Payamedicos a todos los Clowns Hospitalarios por igual cuando el mismo es el nombre de una de las tantas asociaciones que existen y trabajan o fijar montos de salarios por artista o citar estudios científicos desconocidos que avalan un imaginario 85% de mejoría en niños a partir de recibir la supuesta terapia de la risa.

Un carnaval de sandeces como suele ocurrir con alguna prensa chatarra.

Lo cierto es que tanto esta ley como muchas de sus hermanas provinciales que luego se sumaron para no ser menos, con muchas ganas y cero conocimiento de la labor de los artistas Hospitalarios, no fueron bajadas a la tierra y duermen el sueño de los justos.

Mucho ruido y pocas nueces.

Mucha nariz roja y pelucas y poca seriedad en quienes se espera conduzcan los destinos de la patria en las legislaturas nacionales.

Sin embargo no todo es oscuro en estos temas de visibilizar una tarea que hasta el momento y para contarle al lector, no cuenta con ninguna carrera oficial o sistemática en instituciones estatales o privadas de índole terciaria o universitaria.

El año pasado, 2016, un grupo de jóvenes del despacho del diputado Petrini, legislador de CABA, impulsó una reunión de agrupaciones de Payasos de Hospital en una mesa de trabajo cuyo objetivo era conocerlas, conocerse entre ellas, consensuar la celebración del "Día del Payaso de Hospital " de la ciudad, que también tendría carácter de ley ( 5598) quedando establecido el día 5 de Noviembre.

Estas reuniones fueron muy interesantes para descubrir identidades y posicionamientos en especial frente a ser en algún momento empleados del sistema de salud.

Del consenso surgió una emotiva y agradecida celebración en los bellos salones de la legislatura y un colectivo de agrupaciones que posteriormente se fueron reuniendo a trabajar en conjunto diversas temáticas en torno a la necesidad de definir el campo de las buenas prácticas.

Convocados por Alegria Intensiva, una de las más prestigiosas asociaciones, conformaron estas reuniones, Puenteclown, Hospisonrisas, Hospipayasos, Animadores Hospitalarios, Clownbulancia, Vanina Grossi y sus títeres, Alegrañatas y otras del interior del país que fueron dando su apoyo, Sonrisas Congeladas, Locura de Clown, Los Payas, Delivery de Alegria entre otras, en donde se trabajaron diversas temáticas para definir las buenas prácticas.

Claramente se coincidió en que ninguno de estos grupos apoyaría eventualmente el decreto de la ley nacional que propiciara ser empleados del sistema de salud considerando la precariedad del mismo y las urgencias que en la Argentina con 14 millones de personas que viven debajo de la línea de pobreza se tienen.

De aceptar semejante incoherencia pondría en peligro la relación de los grupos con el equipo de salud de los hospitales, enfrentándolos en una contienda innecesaria que terminaría oscureciendo la labor como ya hay antecedentes aún en países del primer mundo.

Los grupos de Payasos de Hospital tienen carácter de Voluntariado hacia el afuera y cada Agrupación es autosustentable y resuelve su financiación internamente a partir de programas empresariales nacionales, financiación internacional de fundaciones que apoyan voluntariados en países del tercer mundo y programas de desarrollo social y universitarios.

Los Payasos de Hospital no necesitan al estado para que los financie.

Necesitan al estado para que regule la actividad en algún futuro no muy lejano a través de un órgano capacitado con integrantes de las diferentes ONGS reconocidas para que audite su labor e impedir así las malas prácticas y oriente a las autoridades hospitalarias quienes no están formadas para poder enfrentar dicha labor.



Ser Payaso de Hospital en nuestros días por esta región austral del mundo supone un fuerte deseo como motor y un compromiso de aprendizaje de un arte nada sencillo.

Esta exigente labor requiere de:

🔴Una formación inicial en clown en un curso específico para Payasos de Hospital o en una escuela de clown cuyos docentes conozcan la técnica del payaso hospitalario para llevar al alumno hacia la integración de las dos técnicas, el clown puro y el de hospital.

🔴Una formación para la adaptación al medio hospitalario y para la interacción con una persona en situación de enfermedad así como para intervenir en contextos vulnerables. Esta capacitación será dictada por la agrupación en donde el alumno aspira a ingresar.

🔴La acción en territorio en donde elalumno en calidad de pasante o de clown de Iniciación es acompañado por un equipo de la agrupación.

🔴Supervisión clínica de la labor ejercida por un profesional de la salud mental, psicologo, psicopedagogo o psiquiatra quien junto al grupo va orientando su accionar y permitiendo la elaboración de los afectos que se movilizan en

Desarmando ilusiones....

No pocas personas se sienten motivadas a hacer algo por los demás y a servir al prójimo.

Así se mantiene el mundo gracias a esta reserva amorosa y desinteresada.

Sin embargo, convertirse en Clown Hospitalario supera la buena voluntad.

Ser payaso de hospital necesita de un dinamismo exigente.

La formación en clown exige condiciones físicas y psíquicas entrenadas traducidas en,

🔴Control emocional y madurez afectiva.

🔴Dominio corporal. Dominio de los impulsos.

🔴Capacidad de movimiento.

🔴Entrenamiento vocal.

🔴Capacidad simbólica es decir poder entrar en la lógica lúdica y poder discriminar entre lo real y lo imaginario.

🔴Entrenamiento corporal adecuado y adaptado a la edad.

Flexibilidad para evitar lesiones y darle fluidez a los movimientos.

🔴Contar con recursos expresivos en su caja de herramientas.

🔴Disponibilidad semanal para ejercer la tarea . La jornada abarca 4 horas como mínimo.

Aquí no estaría contabilizado el tiempo de preparación de materiales y estrategia de la intervención y la Supervisión Clínica.

🔴Disponibilidad mensual para reuniones de la agrupación.

🔴Disponibilidad para talleres continuos fe formación en diferentes áreas que atañen a la tarea.

🔴Disponibilidad para alojar y dar curso a los requerimientos de las instituciones en donde se interviene.

Como se verá esto excede en demasía la pueril idea de ponerse una nariz y salir a payasear por los pasillos de una institución de salud.

Seguramente, Pepitito Marrone, gran maestro y Payaso quien venía como tantos otros de la escuela circense, no tendria en cuenta todo esto cuando visitaba el hospital de niños Ricardo Gutiérrez, allá por las tardes de los sábados en los 70.

No me cabe la menor duda de la felicidad que obtenía a cambio de parte de los chicos.

Por estas experiencias locales y en el mundo , sencillas y potentes es que los payasos pudieron entrar en un universo tan opuesto al circo como es un centro de salud, y gracias a estos grandes artistas hoy podemos perfeccionar el arte e integrarlo a la salud.

Ellos abrieron el camino que hoy nosotros transitamos en pos de probar que la intervención de un Payaso en el Hospital mejora la calidad de la internacion de niños y adultos así como mejora el animo del equipo de salud y ayuda a que los centros de atención se humanicen cada día más.

Así ser terapéuticos por añadidura.

Podemos hacer mucho bien o hacer daño sin quererlo si desconocemos cómo cuidar esa conexión bendita entre nosotros y la persona que sufre.

Podemos resultar un mal remedio si no creamos el registro adecuado para el contexto en donde nos movemos.

Los equipos de salud, gracias a la psicoinmunoendocrinologia, han abierto las puertas a este personaje florido por considerar que la persona que lo recibe libera emociones positivas que traducidas en moléculas modifican comportamientos cerebrales.

Por ello debemos estar a la altura de semejante dinámica.

Formarnos y encarar el desafío de la ternura en nosotros.

Cuidarnos para cuidar a otros.

Congregarnos para seguir desarrollando una ética común.

Trabajar interiormente en nosotros el impulso poco racional del narcicismo

obstaculizante de todo artista que se precie de tal y ofrecer nuestros corazones como puentes en la humanidad doliente.

No somos superhéroes.

No somos únicos.

Somos seres de carne y hueso que cuando dejamos la nariz también necesitamos de la asistencia de un otro y de su amor.

Cuidémonos entonces en este tiempo en donde nuestra labor se va haciendo pública, de dos peligros,

🔴Dejar de ser revolucionarios para quedar capturados por el malestar de la cultura y así perder la esperanza en la transformación.

🔴Ser parte del mamarracho de valores de muchos medios de comunicación y ser manipulados por intereses insalubres de toda especie.

Que una de las cosas más bellas del mundo que es el clown siga prendiendo su lucecita para iluminar las oscuridades más imposibles.