bitácoras

El deseo de Horacio


En la búsqueda de pacientes crónicos o que no tienen quién los visite, conocimos a Horacio.
Horacio es un hombre de unos sesenta y pico que por diferentes razones decidió vivir en la calle. Estuvo varios años así. Lo internaron por una urgencia y ahora no quiere volver a la calle. Está buscando resolver su situación.
Lo pasamos a buscar para que participe de los paseos que solemos hacer con otros pacientes junto al árbol de los deseos.
Desde el momento en que la Dra. Carolinda y la Dra. Lala lo fueron a buscar, no paró de contarnos chistes y adivinanzas. Tal es así que en el árbol se armó un gran concurso de chistes, con hinchada y todo.
Cuando llegamos al árbol, la Dra. Carolinda le dio un corazón para que pidiera un deseo y lo pegara en el árbol. Él pidió una lapicera porque además de pensarlo lo quería escribir para que se sepa.
Antes de pegarlo en el árbol, se acercó a Carolinda y le dijo emocionado: "Yo antes hacía teatro. Mi deseo es volver a hacer teatro".
Los deseos son infinitos como la vida de cada uno. Al volver a la habitación, Horacio recibió la buena noticia de que los papeles que necesitaba presentar para resolver su situación estaban encaminados. Solo es cuestión de esperar y seguir deseando.